Hoy en día, nuestros licenciados, que se han convertido en ciudadanos europeos, no son tan timoratos como yo y huyen a la desbandada en busca de la buena paga que pueden conseguir instalándose en cualquier capital europea que no sea la España de nuestras aflicciones. Y nuestro desGobierno sigue pertinaz lanzando globos de sonda, imponiendo leyes para distraernos, acaparando sus indecentes sueldos y apretando sus pies en el suelo para no se perder el chupe.
Que vuelen nuestros futuros genios de la investigación les importa un carajo; que médicos, ingenieros, arquitectos y catedráticos no puedan acceder ni siquiera a un puesto de barrendero se las pone cual copa de pino canario. Una vergüenza más de estos politiquillos del tres al cuarto.
Que vuelen nuestros futuros genios de la investigación les importa un carajo; que médicos, ingenieros, arquitectos y catedráticos no puedan acceder ni siquiera a un puesto de barrendero se las pone cual copa de pino canario. Una vergüenza más de estos politiquillos del tres al cuarto.